sábado, 14 de febrero de 2009


Se da en Alemania, se da entre finales del siglo XIX y principios del XX. Parte del impresionismo.

El siglo XX, es el siglo de los inventos, de los nuevos conocimientos tanto para las ciencias humanistas como las naturales. Estos acontecimientos, la Teoría de la Relatividad de Einstein, el psicoanálisis de Freud, la primera fisión nuclear... obligan al hombre a pensar de una manera diferente, este pensamiento comienza a ser más abstracto.

Los nuevos conocimientos muestran que detrás de la realidad, se esconde mucho más de lo que se puede percibir mediante la vista, este es el carácter importante que rompe los preceptos del impresionismo. Esta situación, se pone en mayor manifiesto con la nueva dimensión que requerían las nuevas percepciones, la invención del telégrafo, del automóvil, del avión…

Cuando comienza este movimiento, Alemania era un país en muy mala posición, el momento histórico del momento era el de masificación, de alineación, los artistas querían captar dicho momento de una manera utópica, lo que querían captar, no era la imagen tan triste que podían representar, sino los sentimientos que en estos momentos se podían vivir, la angustia existencial, eliminando toda idea estética y de forma.

Es un movimiento que surge como oposición al materialismo imperante de la época, en un intento de ofrecer una nueva visión de la sociedad basada en el Nihilismo Nietzchano, y la renovación del arte basada en la búsqueda subjetiva de lo esencial, atendiendo exclusivamente al sentimiento vital y sin someterse a ninguna regla.

Es el grupo de unos jóvenes solidarios, donde la deformación que muestran es de una expresión desgarrada. Buscaban un arte nuevo para un mundo nuevo, cuadros cargados de emociones que captaban el sentimiento más íntimo del ser humano.

En la pintura, el expresionista por excelencia es E. Munch que en 1893 dibuja “El grito” donde muestra el drama humano marcado por sus experiencias vitales.

A partir de aquí el expresionismos vive tres momentos diferenciados, el primero y más destacado comienza en Dresde dura de 1905 a 1913, fue formado por cuatro estudiantes de arquitectura y fue llamado Die Brücke (El Puente), su formación autodidacta les llevó a desarrollar un estilo de gran espontaneidad expresiva y libre de todo academicismo. Su inspiración la encontraron principalmente en las obras de los postimpresionistas Van Gogh y Poul Gauguin. Aunque no tenían claro sus planteamientos estéticos, su interés se centraba en renovar, a través del arte, el sistema de vida burgués, materialista y positivista establecido en Alemania. Su idea era tender un puente a toda la juventud para alcanzar la libertad de vida a través del impulso creador. Trataban de recuperar la esencia del ser humano liberándola de todas las convenciones sociales y valores que la anquilosan. Esto les llevó a concebir el arte como una forma de proyección. El grupo se disolvió en el año 1913 por diferencias personales entre los miembros fundadores.

El segundo se solapa en algunos años con “El Puente” se desarrolla en Munich de 1910 a 1914 y está protagonizado por el grupo Der Blaue Reiter (El jinete azul), del que surgirá la primera pintura abstracta. Este grupo estaba formado por Wassili Kandinsky, Franz Marc y August Macke. Poco después se unieron al grupo Paul Klee y Alexei von Jawlensky. El objetivo del grupo, al igual que los expresionistas de Die Brucke, estaba puesto en la renovación del arte, la búsqueda de lo esencial y el rechazo del impresionismo y del positivismo materialista imperantes en su época. Pero la diferencia radica en que sus obras eran más amables y líricas, predominando en ellas las líneas curvas y los contrastes de colores más suaves. Además los artistas de "Der Blaue Reiter", especialmente Kandinsky, tenían un deseo de recuperar el sentido espiritual del arte. De los artistas del grupo, Kandinsky y Klee fueron los que realizaron una obra más innovadora. Kandinsky llegó a suprimir toda referencia al mundo objetivo y realizó obras totalmente abstractas. El grupo quedó desintegrado en 1914 por la Primera Guerra Mundial. Años más tarde, Kandinsky regresó a Alemania para formar parte, junto con Klee, del profesorado de la escuela de la Bauhaus.

el tercero se desarrolla en el periodo de entre guerras (desde comienzos de los años veinte hasta 1933) y está unido al concepto de "Neue Sachlichkeit" (nueva objetividad), con un planteamiento muy distinto del expresionismo inicial desarrollado por los otros grupos. Este ya se considera un movimiento postexpresionista tratando de recuperar la realidad objetiva de las cosas.

En el cine también se plasma el ambiente del expresionismo, “El gabinete del doctor Caligari”, en 1919, Robert Wiene introducía elementos claramente expresionistas. En este medio se llega al simbolismo a través de los decorados, las luces, el vestuario y la interpretación de los personajes, elementos que aspiraban a mostrar a través de la gran pantalla una óptica deformada de la realidad. En un principio, el cine mudo alemán estuvo plenamente vinculado al expresionismo. Algunas de las obras más representativas de este período fueron: Nosferatu, Metrópolis… iba asociado a un tipo de cine de terror y fantástico, lo que condicionó su desarrollo. Algunas obras posteriores se realizaron en la etapa del cine sonoro, por ejemplo, M el Vampiro, otra película de Fritz Lang.

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