lunes, 12 de enero de 2009

Ayer tuvo lugar una nueva manifestación de apoyo al pueblo palestino. Como no podía ser de otro forma las hormigas estuvimos de nuevo presentes para dar nuestro apoyo a la resistencia en Gaza.

La marcha comenzó a las 12 de la mañana en la Plaza de Cibeles y su recorrido era hasta la puerta del sol y decimos era, por que más tarde, tras el acto en el que hablaron los que quieren erigirse como protagonistas de estos “eventos” y que recordamos que han tardado 15 días en salir a la calle, ya con la panza llena de comilonas navideñas, un nutrido grupo se dirigió de nuevo, como la semana pasada, a la embajada del estado sionista. Allí los ánimos se caldearon más y tras el lanzamiento de algún objeto la policía acabo entrando en acción.

Aunque a lo largo de la semana profundizaremos más en este tema, no queremos dejar pasar la ocasión para volver a demostrar nuestro más profundo rechazo a la politización que se esta llevando a cabo en estos actos, esta vez si cabe más llamativa aun. Con presencia de Sindicatos –a ver si se acuerdan de la situación del país, que ya llevamos más de 15 días hundidos en el desempleo- y varios partidos y sus juventudes, entre ellos el que ahora gobierna. Hay que ser sinvergüenza, para permitir 1000 muertes hasta que se alza la voz. Ellos y sus juventudes contaminadas y manipuladas a su antojo no han abierto la boca hasta ayer, día en el que el presidente de su gobierno, Rodríguez Zapatero aprovecho para echar mierda sobre el partido en la ¿oposición? Usando así las lucha del pueblo palestino y sus cerca de mil muertos –en esta ofensiva- para sus intereses políticos y partidistas. Lamentable.

También queremos recordar a todos los que intentan politizar la lucha del pueblo palestino, sean quienes sean. Que esto no es una cuestión solo de política o religión. En Palestina están defendiendo su Patria de una invasión que se remonta ha hace 60 años y contra eso no hay lucha política que valga, ni terrorismo, ni paz.

Mientras tanto a día de hoy el ejército sionista continúa su genocidio, al mismo tiempo que sus poderes políticos hacen caso omiso a quienes les solicitan un alto el fuego. Es más, intensifica su ofensiva entrando en una tercera fase aun más cruda, a la que el pueblo palestino se enfrenta en una nueva demostración de lucha para todo el mundo, con una resistencia que, aunque no es equiparable en fuerza al los ataques del ejército israelí, los triplica en razón, honor y corazón.

¡VIVA LA LUCHA DEL PUEBLO PALESTINO!








Y llegaron los famosos, los artistas, con sus pancartas de “no a la guerra” y “paz”, con sus “keufiyas” de Inditex; y con ellos miles de ciudadanos correctos que airearon sus cómodos sillones y dieron un descanso a la TV durante el mediodía de ayer.

No se estremecieron con los bombardeos, sino con caras conocidas, más o menos bonitas de la vieja relación sofá-pantalla. Así se lava la conciencia de haber comido polvorones y turrón en vez de protestar.

También será el auge de densidad manifestante, debido a que el partido del Gobierno ponga de moda el pedir paz en Gaza. A tal punto llega su cinismo y frivolidad. Son quienes tienen la palanca del cambio y solo quieren hablar, dejando bien claro de este modo, quien tiene el pie en el acelerador.

No pedimos palabras biensonantes, pedimos la ruptura total con el Estado Terrorista de Israel, pedimos como mínimo, la expulsión inmediata de toda la embajada sionista. Pero los negocios no entienden de genocidio, ¿verdad?

No se si los miles de chupaculos pidieron su autógrafo al final de la manifestación a sus famosos preferidos, ni si comieron en el mismo chino o hindú, ni cuanto les costó su pañuelo en el Zara. A todos mi más sincera repugnancia. Y por si no lo sabéis: Llegáis dieciséis días de intensos bombardeos tarde y casi mil muertos después. Disculpe el lector la ligereza de mis palabras, pero es que mi odio a la mediatización y politización de los sentimientos y las exigencias de libertades, me sacia.

Y es que el espectáculo dantesco de ayer, no acaba ahí. La solidaridad con la lucha del pueblo palestino se convirtió en una marcha identitaria, de grupos de muy distinto estrato, pero de parecidos colores. Entre el monocolorismo, vimos más la búsqueda de nuevas cuotas, de nuevos socios, que de banderas palestinas, por ejemplo. También tengo hueco, para quién justifica su ausencia con interesadas y crueles retóricas sobre la acción de los palestinos. Tan solo, asco.

No tenemos nada en común con la organización No Terrorista de Hamas, pero el tema de ayer no era de ningún modo, dejar más clara nuestra posición respecto a Hamas, que respecto a los cobardes e infames ataques israelíes a población civil

Lejos de la carrera de interpretaciones contradictorias y del amargo trago de la fuerte politización que sufre esta, como casi todas las manifestaciones; las hormigas seguimos sin estar conformes y seguimos llamando a todos salir a la calle a gritar bien fuerte, que Israel es un estado genocida y que apoyamos sin condiciones la lucha de Palestina por su libertad.

Solo después, un nutrido grupo de manifestantes, osados para ir a protestar de nuevo ante las embajadas de USA e Israel, dio la relativa nota de espontaneidad y rabia verdadera ante los hechos en Oriente Próximo. Lo que pasara, que apenas pasó, no os asustéis, es lo mínimo que puede pasar. Y más cuando hay hormigas…

Como dijo un viejo amigo, en todos los picnic hay hormigas.
¡Viva la Revolución Palestina! ¡viva la Intifada!
En Madrid como en Gaza, y sin contemplaciones.

1 comentario:

  1. Bonita equiparación de payasos judios.

    Y digo judios porque alguno de estos fantoches hipócritas luego financian maquinarias pro-sionistas como Hollywood. Y krusty es judio.

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